Lisandro Alonso es uno de esos cineastas que el mundo cinefilo reconoce antes de que sus propios compatriotas lo descubran en su plenitud. Nacido en Buenos Aires en 1975, Alonso construyo a lo largo de dos decadas una filmografia singular, de ritmo pausado y espacios vastos, donde el silencio y la naturaleza dicen mas que los dialogos. Su presencia en el Festival de Cannes no es una novedad, pero cada aparicion suya en la Croisette es recibida como un acontecimiento por quienes siguen de cerca la evolucion del llamado "slow cinema" y del cine de autor latinoamericano.
La nueva pelicula de Alonso, presentada en la seccion Un Certain Regard del festival, continua la exploracion de territorios geograficos y espirituales que caracteriza toda su obra. Con una fotografia de una belleza austera, el film sumerge al espectador en un viaje que es tanto fisico como interno, en una tradicion que recuerda a sus trabajos anteriores como "Los muertos" y "La libertad", donde personajes solitarios recorren paisajes que parecen existir al margen del tiempo. Los primeros criticos que la vieron salieron del Palais con la sensacion de haber visto algo verdaderamente unico.
El proceso de produccion de la pelicula fue, como es habitual en Alonso, lento y meticuloso. El director tardos varios anos en desarrollar el proyecto, viajando a las locaciones, trabajando con actores no profesionales y refinando un guion que funciona mas como una partitura de sensaciones que como una estructura narrativa convencional. "Para mi, hacer una pelicula es encontrar el lugar primero", declaro Alonso en la conferencia de prensa del festival. "El espacio me dice que historia puede vivir ahi. No al reves."
La recepcion en Cannes fue la que suele tener el cine de Alonso en los grandes festivales: una division entre quienes lo consideran un genio de la contemplacion y quienes encuentran su propuesta demasiado hermetica para el publico general. Pero esa tension es precisamente parte de su atractivo. El cine de Alonso no pide que lo quieran todos: pide que quienes entran en su frecuencia lo hagan de manera total y que salgan transformados. Los aplausos en la sala del festival fueron prolongados.
En Argentina, la noticia de la presencia de Alonso en Cannes genero el orgullo habitual que acompana a los artistas locales cuando triunfan en los escenarios internacionales. El Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales destaco el logro en sus canales oficiales y varios medios especializados aprovecharon la ocasion para hacer un repaso de la obra completa del director, presentandola a nuevas generaciones que tal vez no lo habian descubierto aun. En las redes, el nombre de Alonso tendencia durante varias horas.
La pelicula aun no tiene fecha confirmada de estreno comercial en Argentina, pero se espera que llegue al circuito de cine de arte y a festivales locales como el BAFICI en los proximos meses. Para los que ya son admiradores de Alonso, la espera sera parte del ritual. Para los que todavia no lo conocen, la presencia en Cannes es una invitacion perfecta para descubrir a uno de los cineastas mas originales que dio este pais y este continente en lo que va del siglo.