Enrique Roizner será reconocido a los 83 años

El baterista, que se dio el lujo de tocar con grandes músicos de distintos géneros, será galardonado esta noche como Personalidad Destacada de la Cultura por la Legislatura Porteña. En medio de su historia, se sobrepuso a varios golpes gracias a la música.

Por Jonatan Pedernera

Abr 11, 2023

El Zurdo tocó con todos. Además de grabar como sesionistas con una gran cantidad de artistas, tocó con Astor Piazzolla, Vinicius de Moraes, Toquinho, Les Luthiers, Saluzzi, Gato Barbieri y acompañó a Frank Sinatra en sus conciertos en Buenos Aires. Además, lleva 20 años como integrante de la Orquesta del Tango de la Ciudad y forma  parte de la banda de Kevin Johansen.

Por su extensa trayectoria , será homenajeado en la 39º temporada del ciclo de conciertos Jazzología, del Centro Cultural San Martín, a las 20.30. Estarán Manuel Fraga, Carlos Acosta, Kevin Johansen, Daniel Piazzolla y Ricardo Lew, entre otras personalidades destacadas de la cultura.

El Zurdo, una leyenda de la música argentina, recorrió el mundo.

Su facilidad para tocar el violín a los ocho años le otorgó la virtud para leer música. Así, trasladó todos los conocimientos a la batería y en el rubro de la percusión de destacó como uno de los mejores. Se interesó por ritmos de todos los rincones del mundo y transitó su carrera musical durante 60 años.

Llegó a tocar en Inglaterra, donde conoció a su esposa, quien falleció muy joven. Roizner se preparó para los duros embates de la vida desde muy chico, en esa época, perdió a su padre. Además, transcurrió la viudez con tres hijas muy chicas, de seis meses, 3 y 6 años. La mayor murió a los 36. “Mi abuelo decía que Dios pega pero con una sola mano. Mi vieja me ayudó mucho y después una pareja, a la que le debo la vida. Fue una madre para mis hijas”, contó el baterista de pop, bossa nova y jazz.

Roizner apareció en la tapa de uno de los discos de Kevin Kohansen.

“La música fue una de las puntas salvadoras. En la actividad frenética estuvo 48 horas trabajando sin parar. Me alimentaba a garrapiñadas y café para darme energía”, recordó el músico, quien disfruta de las giras y los viajes como el primer día.

 

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