Idearon un sistema para solucionar un problema de contaminación

Gustavo Freytes y Rodrigo Asili son cordobeses, maquinados por la suciedad del lago San Roque, dieron el puntapié a un desarrollo de organismos que será replicado en todo el mundo.

Por Jonatan Pedernera

Abr 10, 2024

El emprendimiento se llama “Tintte”, se trata de un  banco de organismos que logran purificar el agua. Varias empresas internacionales ya pusieron el ojo en la propuesta y los inventores, Rodrigo y Gustavo, invitaron a las grandes empresas textiles del mundo para hacer experimentos.

Los primeros pasos fueron llamativos. Gustavo puso una distribuidora de insumos gastronómicos con amigos, pero se dio cuenta de sus productos generaban demasiado desechos. De esa manera, surgió la idea de crear una “start up” para reducir labasura e toda la ciudad. Así conoció a Rodrigo Asili y juntos incursionaron en la biotecnología.

Gustavo Freytes, uno de los fundadores de Tintte.

Ambos crearon un banco de microorganismos y junto a la empresa local “Summabio” comenzaron a  buscar soluciones a problemas globales. Una de las cualidades adquiridas por los microorganismos es la biorremediación. Se trata de la habilidad de eliminar compuestos que pueden llegar a ser tóxicos en ciertos ambientes y ecosistemas, según explicaron los profesionales. De esa manera encontrar la posible solución a la contaminación de su querido lago San Roque.

A nivel técnico, Tintte desarrolló un proceso biotecnológico único para producir, depositar y fijar pigmentos en textiles. Ahora, hacen tintes petroquímicos y compuestos auxiliares utilizados en el proceso de coloración de la industria textil. Todo comenzó por una inquietud en la provincia de Córdoba y ahora se trata de una empresa con un propósito claro: reducir al máximo el uso y contaminación de agua potable en la industria.

La suciedad del lago San Roque movilizó a los emprendedores.

Según los estudios, la industria textil es la segunda más contaminante para el agua a nivel mundial. “En la industria textil se necesitan aproximadamente 1.000 litros de agua para teñir una prenda y el 20 por ciento del agua del Mundo se contamina por la coloración”, dijeron los cordobeses.

La idea es que los trabajos tengan continuidad en el plano internacional.

 

Los creadores ahora invitan a marcas de indumentaria que quieran probar el concepto de tintes biodegradables. Además, el gran objetivo es participar de un proceso de aceleración internacional, relacionado a la moda o el clima tech, para tener más visibilidad y lograr más trascendencia.

 

Noticias relacionadas

Seguí leyendo: