En el mundo del padel hay historias que llaman la atencion por su singularidad, pero pocas tan llamativas como la de Matias Aldave, uno de los jugadores mas consistentes del circuito argentino profesional, cuya carrera deportiva tuvo un capitulo inicial muy diferente: las canchas de tierra del ascenso futbolero del interior del pais. Antes de convertirse en figura del padel, Matias recorrio vestuarios humildes, viajes en micro nocturno y torneos de fin de semana con su club de barrio en la provincia de Cordoba.
Durante cuatro anos, Matias jugo como mediocampista en un club de la Liga Cordobesa, llegando a disputar torneos regionales de relevancia. Era un jugador aplicado, con buen pie y vision de juego, pero a medida que avanzaba en edad le fue quedando claro que el salto al profesionalismo en el futbol era una posibilidad cada vez mas lejana. Una tarde, mientras jugaba al padel por primera vez en un complejo del barrio, algo hizo clic. La coordinacion, los reflejos y el sentido tactico que habia desarrollado en el futbol se trasladaron naturalmente a la paleta y la pelota de goma.
La transicion no fue inmediata ni sencilla. Matias siguio jugando al futbol durante un tiempo mientras entrenaba padel en sus horas libres, hasta que los resultados en la cancha de cristal comenzaron a superar ampliamente los del rectang de cesped. Con 23 anos tomo la decision de dedicarse de lleno al padel y se inscribio en su primer torneo oficial, donde llego hasta semifinales y llamo la atencion de entrenadores mas experimentados que vieron en el a un jugador con proyeccion real.
Lo que mas sorprende a quienes lo conocen es la manera en que Matias aplica conceptos del futbol en el padel. Su lectura de los espacios, su capacidad para anticipar los movimientos del rival y su comportamiento dentro del equipo en la modalidad de dobles remiten directamente a los anos que paso pateando una pelota. Segun el mismo explica, el futbol le enseno a pensar rapido y a confiar en el companero, dos habilidades que en el padel de alto nivel son tan determinantes como la tecnica individual.
Hoy Matias compite regularmente en el circuito profesional argentino y ha participado en torneos internacionales en Espana e Italia, donde el padel es un deporte de masas con una infraestructura enorme. Su historia genera admiracion en los ambientes padelistas, donde muchos de los mejores jugadores vienen de trayectorias mas convencionales. El hecho de haber construido su formacion deportiva en el futbol del ascenso, ese universo tan particular y tan argentino, le da a su relato una textura unica que conecta con la identidad del deporte popular nacional.
La trayectoria de Matias Aldave es tambien un recordatorio de que el talento deportivo tiene muchas formas de manifestarse y que no siempre el camino mas obvio es el que lleva al exito. A veces un giro inesperado, una tarde en una cancha nueva, puede abrir una puerta que conduce exactamente a donde uno siempre quiso llegar. En su caso, los botines del ascenso dejaron paso a la paleta profesional, y la historia sigue escribiendose.