La pequeña de 8 años que hizo vibrar a Jesús María con su «pony»

Helena Ruiz, oriunda de General Lamadrid, Buenos Aires, viajó a Córdoba con su padre para cumplir un sueño: desfilar en el festival con una Tropilla Entablada de petisos.

Por Maximiliano Duarte

Ene 15, 2024

La cara de alegría y felicidad es inocultable. Con toda la frescura de una niña de 8 años, Helena Ruiz cumplió un sueño: viajar largas horas hasta Córdoba para desfilar con “Manchín”, su pony. La pequeña, oriunda de General Lamadrid, una localidad de poco más de diez mil habitantes ubicada en el centro oeste de la provincia de Buenos Aires, fue una de las atracciones del festival de Jesús María al presentarse con una Tropilla Entablada de petisos y recibió la ovación de todos los presentes.

“Andar a caballo me encanta. Pero no me gusta ir caminando, me gusta galopar. A mí me gusta andar a caballo y que todo el viento me venga, es divertido para mí”, le contó la pequeña a un medio cordobés. Helena es una apasionada de la actividad ecuestre, una pasión que heredó de su padre, Pelín Ruiz. A los dos años comenzó a montar y a galopar a caballos. Y practica todos los fines de semana para poder seguir perfeccionando su pasión.

Helena ama a los caballos desde pequeña, una pasión que heredó de su padre, Pelín Ruiz.

Su padre es un hombre de campo. Al nacer Helena, fue educada con costumbres, hábitos y sueños campestres que hoy conviven el mundo de la pequeña. Por su corta edad, Helena debe ir acompañada de su padre, el cual, al borde de las lágrimas dijo estar plenamente orgulloso: “Es un sueño que va a cumplir ella y me lo está haciendo cumplir a mí, indirectamente. Los dos estamos cumpliendo un sueño y estamos muy felices. Soy un privilegiado de tener una hija que me acompañe en hobbies y que defienda la cultura campestre”, expresó.

La niña contó que a los dos años comenzó a montar y a galopar a caballos.

Es la primera vez que padre e hija asisten al Festival de Doma y Folklore de Jesús María donde la doma, jineteadas, destrezas gauchas, exhibición de tropillas, payadas y shows musicales de reconocidos artistas son las principales atracciones de una fiesta. Ambos se sintieron conmovidos y agradecidos por la convocatoria y la oportunidad. La niña, a su corta edad, disertó con sus «ponys» llamados «Manchín y Lady», siendo todo un desafío el desfile de petisos ya que es difícil mantener la dirección para que los caballos no se corran de los límites del campo.

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