María Laura Ferreyra, un ejemplo de superación

La jugadora de pádel es hipoacúsica, pero con los audífonos escucha al 100 %. Con 17 años, participó del Abierto de La Rioja y sueña con competir en el tour mundial.

Por Jonatan Pedernera

Mar 15, 2023

El pádel explotó en los ’90. Primero en los barrios de Capital Federal y luego se expandió por todas las provincias. Ahí captó a jóvenes en el interior y el hábito se fue transmitiendo de generación en generación. María Ferreyra es una más fanática en busca de profesionalizar su potencial, aunque su historia comenzó de manera especial.

La joven nació con un trastorno sensorial, pero su familia recién lo descubrió a los 5 años. Así dio sus primeros pasos en la disciplina y pese a todas las dificultades, se fue perfeccionando y fue sumando experiencia en los primeros torneos infantiles y juveniles. En 2016 terminó primera en el Panamericano Sub 15 que se disputó en nuestro país y dos años más tarde repitió en el Sub 16 de Brasil. Además, terminó como subcampeona en el Mundial de España.

La chaqueña es una de las deportistas con mayor proyección del país.

“Sin los audífonos tengo la audición reducida, pero cuando los uso, escucho el cien por ciento de los dos lados. Al principio me costó, porque a veces, al no escuchar bien, te perdés algunas cosas. Aunque a la vez, te sirve para desarrollar más la capacidad de observar. Ahora ya estoy acostumbrada. Gracias a los aparatos, puedo jugar y competir bien“, le cuenta la jugadora oriunda de Villa Ángela, Chaco, a ADN+.

Es cierto, Ferreyra, con 17 años, no es una más del circuito, con su potencial, ya demostró que puede meterse en la lucha entre las más grandes del planeta y el camino para la profesionalización está a la vuelta de la esquina.

La chica comenzó a dar sus primeros pasos junto a su madre, profesora de Pádel.

-¿Cómo te sentiste en el abierto de La Rioja?

-La verdad que estaba muy ansiosa y nerviosa, pero muy contenta por haber tenido la experiencia de jugar en una cancha donde juegan los mejores del mundo, me sirvió mucho para motivarme y seguir entrenando a full. El campeonato estuvo a la altura de los grandes torneos, desde la organización hasta el nivel adentro de la cancha. Y lo más importante es que se vio en todos lados.

-¿Mantenés la idea de mudarte a España para entrenar en el máximo nivel?

-Sí, pero todavía estoy cumpliendo mi compromiso con el circuito de menores que termina en junio, como es mi último año en esta categoría, me gustaría quedar seleccionada para el Mundial una vez más. Después de junio, me gustaría irme para enfocar mi carrera profesional y poder vivir del pádel en un futuro. En mi ciudad no hay mucho nivel ya que no hay jugadoras. Por ahora me entreno en Corrientes junto a varones.

-¿Quiénes son tus referentes en el deporte?

-En general,  admiro a todos los chicos y chicas que juegan, y en particular, me gustan algunas cosas de algunos jugadores.  El pádel avanzó mucho, la calidad va mejorando, como también la calidad de juego y eso jerarquiza al deporte.

-¿Hasta dónde te gustaría llegar?

– Y, me encantaría ganar el World Pádel Tour, es un camino bastante difícil, pero estoy dispuesta a seguir luchando por mis sueños. Estoy muy tranquila, todavía soy chica y tengo que terminar la Secundaria.

La postal de Ferreyra en el Abierto de La Rioja. El torneo fue todo un éxito y participaron 56 jugadoras.

A pasos agigantados

La Rioja Open dejó su huella. Fue el primer torneo sudamericano que contó con presencia femenina. Además, desde la organización y los responsables de Prensa comunicaron que en total, hubo 14 mil personas en el Superdomo.

El circuito continuará con el Abierto de Chile, del 14 al 19 de marzo; luego el Abierto de Paraguay, del 21 al 26 de marzo y, como es habitual, el Buenos Aires Pádel Master en el mes de noviembre.

Noticias relacionadas

Seguí leyendo:

Equi Fernández, el pibe que retrocedió para tomar impulso

Equi Fernández, el pibe que retrocedió para tomar impulso

Ganarse un lugar en Boca no es fácil y él lo vivió en carne propia. Se formó en el club, pero tuvo que irse a Tigre para mostrarse y que lo volvieran a considerar. Ahí, como en las Inferiores, lo tuvo Diego Martínez, quien hoy lo disfruta y elogia: «Juega igual en cualquier cancha como en su barrio en San Miguel».