Orgullo en acción: Yaguaretés una organización deportiva por la inclusión y la diversidad

En el marco del mes del Orgullo LGBTQIA+ y en vísperas del Encuentro Nacional de este colectivo en la ciudad de Rosario, conocemos por dentro a una de las agrupaciones que plantean lazos de solidaridad desde lo deportivo.

Por Fernando Francisco

Jun 19, 2024

Yaguaretes ofrece a la sociedad un espacio que genera el vínculo y posibilita el armado de lazos de solidaridad entre diferentes miembros del colectivo LGBTIQA+, en pos de la construcción de identidades como grupo social.

“Yagua tiene como objetivo general garantizar el acceso al deporte a personas que no lo tuvieron en algún tránsito de su vida desde las infancias y adolescencias”, contó Pablo Cusu, uno de los integrantes de la organización que surgió en 2015 por iniciativa de un grupo de amigos, varones cis gays, que querían jugar al fútbol “sin tener problemas con su identidad sexual” y que con el tiempo fue creciendo en cantidad de personas así como disciplinas deportivas.

Yaguaretes es una organización autogestiva que funciona como institución deportiva con personería jurídica y sede social en el Barrio de Pichincha (Rodriguez y Catamarca) de la ciudad de Rosario y en la cual se pueden practicar deportes como fútbol, básquet, vóley y natación; así como diversos talleres culturales.

Los equipos que integran las distintas disciplinas son no binarios, porque según entienden “lo mixto es mezclar hombres con mujeres y como también hay otras identidades hablamos de deporte disidente o no binario. En definitiva estamos todes mezclades”, dijo Cusu.

En su concepción Yaguaretes lleva adelante una “visión horizontal de las relaciones y en ella está abierta la puerta para que las propuestas que lleguen se puedan cristalizar”. De hecho esto es lo que posibilitó el arribo de otras disciplinas en la historia del grupo luego de un primer deporte único como fue el fútbol.

En espacios públicos todo se ve

Los primeros pasos fueron dados en espacios públicos de la ciudad de Rosario como la cancha municipal que se encuentra en la zona de Pichincha por Avenida Rivadavia y Pueyrredón(Parque Norte), así como la Plaza Buratovich del barrio Echesortu. En la actualidad realizan sus actividades deportivas en el Polideportivo Municipal “9 de Julio” en calle Dorrego 3339.

La organización “fue creciendo de a poco pero sentimos que siempre estamos dando los primeros pasos”. Aproximadamente unas 250 personas transitan por el espacio. “Es un número que va fluctuando porque muchas veces quienes concurren a estas actividades viven en distintos barrios, algunos más alejados de los lugares de entrenamientos por lo cual estuvimos notando que durante este primer semestre de 2024 fueron dejando debido a que, por ejemplo, no pueden pagar los pasajes de colectivo”, reconoce con preocupación.


Actualmente son 250 personas transitando el espacio sumando al fútbol otras actividades deportivas como Vóley, Básquet y Natación. 

Para Yaguaretes ocupar lugares públicos no es una situación aleatoria sino una política de la organización ya que aporta la posibilidad de visibilidad en la sociedad y que para los jugadores sean espacios gratuitos.

A Yaguaretes pueden acudir personas mayores de 18 años que tengan la voluntad de llevar a cabo las mencionadas actividades deportivas y con el transcurso del tiempo, según Pablo Cusu “vemos dos grandes grupos de personas que se acercan al espacio”.

En este sentido menciona a “las que pudieron transitar un deporte por el motivo que sea en un club de barrio por ejemplo, con más o con menos discriminación ya sea de compañeres o del entorno y otro conformado por quienes no lo pudieron hacer, porque ya desde la primera infancia su identidad sexual o de género era muy explícita y en muchos casos con su primer profe de Educación Física en la escuela primaria se sintieron excluidos” y agrega “en este segundo caso es como que estas personas logran volver a la práctica deportiva al encontrar un grupo que los integran e incluyen”.

Para los Yagua, “en este grupo está constituido el deseo de realizar un deporte”.

Las actividades deportivas son gratuitas y solo se pide un aporte voluntario, pero que no es excluyente para formar parte del grupo. En cambio los talleres culturales o actividades que se realizan en la sede social si tienen un arancel mínimo para cubrir los gastos de profesores/as “que tienen otra preparación y conocimientos”, reconoce Cusu quien aclara que “de esta manera una parte de ese arancel es para los docentes y para el mantenimiento de la casa, que es un lugar que se alquila”.

La Casa Yagua

La casa Yagua tiene una capacidad para aproximadamente 60 personas y que tuvo su primera funcionalidad como espacio para realizar las asambleas o plenarias y guardar los elementos deportivos, pero luego y a través de “identificar nuevas necesidades» se incorporaron talleres culturales como guitarra, yoga, literario, tango queer, acroyoga y vogue femme.

Ciclo de Cine Debate en la Sede de Yaguaretes, en el Barrio de Pichincha.

Al mismo tiempo la idea de la organización es que el espacio también funcione para otras actividades como eventos culturales, cine debate, encuentros con músicos que son personas que forman parte de Yaguaretes y que además son artistas. Por tal motivo “necesitamos un espacio un poco más grande y le estamos buscando la vuelta”, reconoció Pablo Cusu quien afirma que “la organización está a la escucha de las necesidades de las personas que la habitan en ese momento”.

Al mismo tiempo este proyecto autogestivo realiza puntualmente eventos para recaudar fondos que tienen como finalidad la compra de materiales deportivos, camisetas o poder concurrir a algunos torneos en distintos lugares del país.

La organización realiza actividades para recaudar fondos que aporten al proyecto autogestivo para adquirir materiales deportivos. 

Recreación y competencia, una tensión latente

En este sentido los conceptos de recreación y competitividad se pusieron en juego en la charla con Pablo Cusu. “En cuanto a lo deportivo existe una tensión constante entre lo recreativo y lo competitivo dentro de Yaguaretes, así como dentro de los distintos clubes disidentes que existen en el país”, dice uno de sus referentes.

“Una porción de la organización entiende que esta situación forma parte de habernos sentido excluidos del deporte y que tiene que ver con el nivel de competencia que se propone desde el mismo profe que te está enseñando. Entonces cuando a mi me eligen último en el pan y queso, que es una elección que recae entre los mejores y la idea es elegir a los o las mejores para ganar ese partido, ahí es cuando ya se siente esa primera exclusión que va alejando a la persona del deporte. Entonces de esta manera seguir planteando, desde la organización, encuentros competitivos nos parece que continúa poniendo en ese lugar al compa que empezó a hacer un deporte, en un espacio como éste porque lo sentía seguro, porque defendía su identidad y porque tal vez no tenga ganas de volver a sufrir eso”, reflexiona Cusu.

Al mismo tiempo reconoce que “esa tensión existe porque entendemos que del otro lado la competencia sana ayuda a mejorar deportivamente a las personas y a los equipos; es una línea super delgada en la que transitamos” y amplía, “en algunas oportunidades en estas competencias a las que concurrimos pudimos identificar que existen situaciones violentas y es allí en donde identificamos que es ahí por donde no queremos transitar; y cuando surgen este tipo de situaciones hay que resolverlas para que luego no existan personas que ya no quieran volver a espacios como el nuestro”.

“El grupo está re debatiéndose constantemente”

Militar el Orgullo: “En relación a lo deportivo las personas que llegan a Yaguaretes con 18 o 19 años sufrieron lo mismo que yo, hoy con 40 años, sufrí en un club”, dijo Pablo Cusu y reflexiona que “a pesar de muchos avances que se sucedieron en la sociedad, en la cultura deportiva sigue pasando lo mismo y que esto siga ocurriendo es una señal de que la sociedad no avanzó lo que parece”.

Para Cusu el concepto de Orgullo se trabaja dentro de la organización, pero a través de esta “horizontalidad” y “libertad” con las cuales se rigen, ya que nadie está obligado/a a participar de estas instancias. “Integramos la Coordinadora del Orgullo que es quienes organizan las marchas y este Encuentro Nacional que se llevará a cabo del 20 al 23 de junio en Rosario. Participamos en las marchas todos los años, por lo cual siempre hay una línea de militancia en este sentido”, afirma.

“Nadie está obligade a convertirse en militante del colectivo”, afirman desde la institución. 

Según expresan, no existe obligatoriedad de convertirse en militante del colectivo porque entienden que hay personas que no tienen la voluntad o el tiempo de hacerlo y que, de todas maneras, necesitan de este espacio que ofrece Yaguaretes.

Para Cusu la visibilidad del colectivo LGBTQIA+ “tiene que ser permanente”, porque como lo dice: “siento que cuando se aprueba una ley como la de Matrimonio Igualitario, con la que tal vez hubo mucha efervescencia dentro del colectivo, cumplido ese objetivo muchas personas dejaron de participar en este tipo de instancias porque ya fue logrado. Sin embargo hoy vemos que existe la necesidad de continuar visibilizando nuestras problemáticas. Si bien muchas cosas se resuelven con estas herramientas después hay algo de la disputa del sentido que sigue vigente todo el tiempo y por tanto creo que hay luchas y conceptos que no hay que abandonar más allá de avances legislativos y de garantías de derechos que vayamos obteniendo como sociedad en general”.

POR QUÉ HABLAR DE «ORGULLO»

Por Didac Terre ( técnicx en Gestión Cultural, docente universitario  en Humanidades y  Artes -Ciencias Médicas, UNR)

Hablar de “Orgullo” hoy es doblemente importante, en primer lugar por el contexto que estamos atravesando en el cual se recrudecen los crímenes de odio, se ningunean lugares y se apela a ejercicios de borrar identidades sexogenéricas. En clave de esto hablar de “Orgullo” y de orgullo sexogenérico disidente es importante para problematizar que nuestras corporalidades no son de segunda y que nuestras identidades no se encuentran por debajo de ninguna otra.

En este sentido son disputas que creíamos que estaban más o menos saldadas en algunos términos de alcance y hoy nos encontramos que hay que volver a dar esas disputas y poner en tensión muchos discursos que desde determinados sectores políticos habilitaron y recrudecieron.

De esta manera hablar de “Orgullo” en este contexto es vital y enmarcado en algo más macro o internacional dado por dos fechas importantes en el calendario LGBTIQA+ que tienen que ver con el 17 de mayo, día Homolesbotransbiodio (Día Internacional contra la Homofobia, Lesbofobia, la Transfobia y la Bifobia), y el 28 de junio en términos de la revuelta de Stonewall y a partir de ahí, cómo esta última fecha reconfigurarla y poder hacer una lectura desde este “sur del mundo”.

Hablar de “Orgullo” sin borrarle la pata sexodisidente o sexogenérica.

Desde el Programa Universitario de Diversidad Sexual que integro y que pertenece al Centro de Estudios Interdisciplinarios de la Universidad Nacional de Rosario -UNR, tratamos de ver cómo reconfiguramos ese “Orgullo” en diferentes territorialidades.

Lo que buscamos a largo plazo es que las prácticas profesionales que la universidad forma sean más inclusivas, eso en término de grupo de quienes formamos este espacio de diversidad sexual tiene que ver con cómo las políticas del “Orgullo” hacia dentro de la academia son territorializadas con la principal función de cuestionar el cissexismo, si se quiere, de la formación académica.

En definitiva hablar de “Orgullo” sigue siendo muy importante y que en este contexto se pueda realizar el Encuentro Nacional LGBTIQNB+ en Rosario; para aportar una identidad más local y nacional y poder encontrarnos para problematizar vivencias territoriales, no para unificarlas sino para visibilizarlas y ver de qué manera tejer redes y enlaces entre nosotres para potenciar la posibilidad de un futuro vivible en términos más queer.

Rosario recibe el Encuentro Nacional LGBTIQNB+

Entre el 20 y 23 de junio el Encuentro Nacional LGBTIQNB+ reunirá en Rosario a las militancias lesbianas, gays, travestis, trans, bisexuales y no binarias de todo el país, bajo una agenda política de lucha organizada y federal.

El evento contará con talleres de debates temáticos horizontales y participativos; actividades culturales, deportivas, ferias e intervenciones artísticas.

“Encontrarnos para construir agendas y estrategias comunes, alzar todas nuestras voces al unísono para sumar fuerzas frente a tanta brutalidad”, confluyen desde la Coordinadora del Orgullo.

La inscripción para asistir al evento está abierta, y pueden realizarse a través de este formulario web.

ACTIVIDADES YAGUARETES ROSARIO

(A Junio de 2024, antes de concurrir a alguno de estos espacios deben comunicarse con Yaguaretes a través de sus redes sociales)

Acroyoga : 

– Martes de 19 a 21 Hs. Sede Yagua.

Básquet : 

– Martes y Jueves de 20 a 22 Hs. Polideportivo 9 de Julio.

Fútbol :

– Lunes y Miércoles a las 20 Hs. Cancha de la Inclusión, Balcarce y Cochabamba.

– Viernes de 19/20 a 22 Hs. Polideportivo 9 de Julio.

Natación :

– Martes, Jueves y Viernes, a las 19 y a las 20 Hs. Polideportivo 9 de Julio.

Taller de Guitarra: 

– Jueves de 15 a 17 hs. Sede Yagua.

Taller Literario : 

– Jueves de 19 a 21.30, cada 15 días. Sede Yagua.

Tango Queer : 

– Sábados de 19 a 20. Sede Yagua.

Vogue Femme :

– Viernes de 17.30 a 19.30. Instituto Isabel Taboga.

Vóley : 

– Lunes de 20 a 22 Hs. Polideportivo 9 de Julio.

– Miercoles de 18 a 20 Hs. Club Unión Argentina.

– Viernes de 20 a 22 Hs. Club Unión Argentina.

Yoga :

– Lunes a las 18 y a las 19 Hs. Sede Yagua.

– Miércoles de 18 a 19 Hs. Sede Yagua.

 

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