Los Andes peruanos esconden una historia milenaria debido a la civilización inca. Gracias al trabajo del arqueólogo Kevin Lane, se recuperó una represa que fue vital para el desarrollo de las ciudades y las actividades agropecuarias de la región. Ahora, se espera que el modelo se replique en construcciones similares en toda la zona.
“Rehabilitar una represa prehispánica es mucho más económico que construir una represa moderna de cemento, son más resistentes a movimientos sísmicos y, además de satisfacer necesidades de agua de las comunidades, se logra preservar patrimonio arqueológico”, dijo el investigador.
Tras la inauguración se indicó que Ricococha Alta puede ser el puntapié para solucionar los problemas hídricos y de cambios climáticos de todos los pueblos.
En sus primeros días de funcionamiento, ya comenzó a satisfacer necesidades de consumo personal para 1.200 personas y benefició a las comunidades de Cajabamba Alta y Putaca. Su puesta en funcionamiento requirió una inversión de 120 mil dólares que fueron donados por la fundación alemana Gerda Hekel.
Cultura milenaria
Los incas representan la expresión originaria humana más importante de América. Mucha de su cultura todavía se mantiene en algunas regiones sudamericanas de importante presencia indígena. Formaron uno de los imperios más grandes de Sudamérica hasta la llegada de los colonizadores españoles en el siglo XVI. Machu Picchu, en Cuzco, es el fiel reflejo del trabajo mancomunado y los conocimientos que llevaban a cabo en varias áreas.