Sufre parálisis cerebral y ganó dos medallas de oro

Maxi Villa se destacó en los Juegos Parapanamericanos de Colombia y se perfila como una de las promesas del país. Un ejemplo de lucha.

Por Jonatan Pedernera

Sep 8, 2023

El joven de 16 vio al atletismo como una salida terapéutica. De a poco empezó a sumar experiencia y viajó a Bogotá con la idea de medirse ante deportistas de otros países. Tal fue el entusiasmo que cosechó dos medallas de oro y una de plata en la categoría T35 en 100 y 200 metros.

Su abuelo, Rafael Ferrari corredor de antaño, fue su gran inspiración. Así, el chico de Ramos Mejía empezó a visitar grupos de entrenamiento. Su madre, parte fundamental en la historia, le terminó de dar el empujón en el deporte: “El problema que sufre le afectó la parte motriz y ya se le había empezado a desviar la columna”, dijo su mamá Laura.

Villa junto a sus profes, tras una rutina de entrenamiento.

Con la ayuda de los profesores Adrián Bottaro y Marisa Torres, se instaló en lo más alto en los Juegos Bonaerenses en 2022 y siguió con competencias en Chaco y Neuquén. “Decidí apoyarlo en las buenas y en las malas y acompañarlo siempre a todos lados porque entiendo que el deporte le salvó la vida. Antes de dedicarse de lleno a esto, Maxi era muy callado e introvertido y después, al rodearse de nuevos amigos deportistas, pudo socializar mucho más. Además, el deporte le abrió las puertas al mundo”, confió su madre.

La rutina de Maxi arranca a las 7, con la idea firme en lo que se viene. Entrena en el club Balestrini, en Lomas del Mirador, y de ahí sale disparado a San Justo, donde cursa Mecánica de Automóviles en el Colegio Técnico 4°. Eso no es todo, porque dos veces a la semana viaja al kilómetro 35, en Virrey del Pino, donde sigue con su puesta a punto.

Maxi y su postal familiar. Florencia, la hermana menor, también se inclinó por el atletismo.

Dos meses atrás, el logro alcanzado por Maxi en Colombia le valió un conmovedor homenaje realizado en las calles de su barrio por parte de los vecinos y el Cuerpo Activo de Bomberos Voluntarios de La Matanza, encabezado por los propios jefes de la institución, el subcomandante Daniel Bodego y su colega Christian Walter Castiñeiras. Todavía impactado por la inesperada recepción popular, el ídolo naciente se animó a expresar a viva voz: “No hay nada que te pueda impedir lo que realmente quieras hacer. Si te esforzás, siempre vas a conseguir algo”.

El apego de la familia fue tan grande que su hermana empezó a correr. Este fin de semana, Maxi tendrá una prueba en el CENARD y buscará superar sus marcas, tal como lo hizo con su vida diaria.

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