Tras un tiempo sin viajar, el papa Francisco presidió una misa en Venecia

Tras siete meses de recuperación, el sumo pontífice volvió a salir de Roma para celebrar la Eucaristía del V Domingo de Pascua.

Por Lucas Torretta

Abr 28, 2024

Este domingo comenzó de manera muy especial para todos los católicos, ya que el papa Francisco volvió a liderar una misa fuera de Roma desde septiembre del año pasado. Recuperado de los problemas de salud que lo tuvieron a maltraer durante meses, el sumo pontífice celebró la Eucaristía del V Domingo de Pascua en Venecia.

Tras visitar una cárcel de mujeres y participar en la muestra artística y cultural de la Bienal, el líder de la Iglesia Católica lideró la jornada leyendo el Evangelio y orando por la población de Haití: «Jesús está a punto de concluir su misión terrena. En la Última Cena con los que serán sus apóstoles, les da, junto con la Eucaristía, algunas palabras clave. Una de ellas es precisamente ésta: ‘permaneced’, es decir, mantener vivo el vínculo conmigo, permanecer unidos a mí como los sarmientos a la vid», manifestó.

Y añadió: «Expresa el cuidado amoroso de Dios por nosotros, pero si rompemos este vínculo con el Señor, no podremos generar frutos de buena vida y nosotros mismos corremos el peligro de convertirnos en sarmientos secos que se desechan».

Luego de explicar que Venecia siempre fue «un lugar de encuentro y de intercambio cultural», el argentino aprovechó el Regina Caeli para dedicarle una oración al país caribeño, «donde está vigente el estado de emergencia y la población está desesperada por el colapso del sistema sanitario, la escasez de alimentos y la violencia que impulsa a la gente a huir«.

En la misma línea, expresó que le confía al Señor las decisiones que tomará el nuevo Consejo presidencial de transición haitiano, así como también piensa en «los numerosos pueblos que sufren a causa de las guerras y la violencia», como Ucrania, Palestina e Israel: «Que el Dios de la paz ilumine los corazones para que crezca en todos la voluntad de diálogo y de reconciliación«, concluyó.

Para finalizar la ceremonia, Francisco le agradeció al patriarca de Venecia, Francesco Moraglia, a las autoridades y a los ciudadanos por el recibimiento durante estos días: «Queridos hermanos y hermanas, gracias de nuevo por su acogida. Gracias al patriarca. Los acompaño con mi oración y, por favor, no se olviden de rezar por mí, ¡porque este trabajo no es fácil!».

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