Una mujer podrá ver a su perrito en el primer régimen de visita por un animal

El juzgado de Familia n°4 de Corrientes estableció un régimen de comunicación entre una mujer y Pope, un perrito salchicha de un año. La jueza Macarrein consideró al animal "un ser sintiente".

Por Maximiliano Duarte

Dic 19, 2023

«Mi perro es mi hijo». La frase que enarbolan millones de personas que tienen de mascota a perritos en sus casas, ahora tiene un sustento judicial en el cual basarse. Es que en un fallo sin precedentes en el país, la jueza Luisa Carolina Macarrein dictó una medida cautelar, dando lugar a un pedido de régimen de comunicación a favor de Pope, un perrito de raza salchicha arlequín, y una mujer. La mascota fue adquirida por una pareja separada en pos de mantener una buena amistad. Sin embargo, surgieron problemas en la relación y el vínculo se cortó. Ahora, la mujer provisoriamente podrá ver a su perro «salchicha» los fines de semana. 

Una jueza de la provincia de Corrientes consideró a una mascota como «un ser sintiente» y no como una cosa, disponiendo un esquema para que la mujer que lo adoptó pueda visitarlo y recrear el vínculo materno-filial que existía. De esta manera, dictó la medida cautelar a favor de los derechos del animal que fue solicitada por el Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados local ante el Juzgado de Familia N°4, que hizo lugar al planteo en la Resolución 17.156 del 13 de diciembre. Si bien el Código de Familia, Niñez y Adolescencia no establece el derecho de comunicación respecto de los seres afectivos (mascotas), la magistrada entendió que lo correcto es valorarlos como partes integrantes de la familia multiespecie. Por ello, ante el pedido de la dueña, que desea seguir en contacto con “Pope” hasta que se resuelva la cuestión de fondo, estableció que la mujer lo retire los viernes, pase todo el fin de semana con ella y el domingo volverá con su dueño.

Pope es un perro de raza salchicha arlequín que fue adquirido por una pareja donde el vínculo se rompió.

Es la primera medida cautelar de estas características en el país que no surge de un Convenio de Divorcio. Hubo otros dos precedentes en Buenos Aires pero se dio en el contexto de un divorcio, no en este vínculo de pareja. El perro vivía con su dueño pero la mujer lo veía cotidianamente. Cuando surgieron problemas en la relación, el vínculo se cortó y consecuentemente la dueña no pudo tener más contacto con Pope, por lo que se presentó ante la justicia para revertir esta situación y así lo hizo la jueza Macarrein.

Un importante avance en los derechos de los animales

«Es un gran avance en derechos de los animales no humanos y refleja el cambio de paradigma sobre las relaciones en la llamada ‘familia interespecie'», expresó Yanina Meza Fournier, abogada del Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Corrientes. Y explicó claramente el caso de Pope: «Cuando una pareja no se casa, no tiene los mismos derechos que una que sí lo hace sobre lo que adquieran juntos. A eso se le llama división de sociedad de hecho y se trata en régimen de familia. El caso de Pope es una actitud meramente afectiva, no comercial. Es la primera medida cautelar de estas características en el país que no se da en un divorcio», sentenció la letrada, una de las que brega por la lucha de los derechos de los animales en Corrientes. Y concluyó: «La resolución judicial sienta un precedente histórico en el país y abre camino a regular este tipo de situaciones derivadas de separaciones, poniendo por encima la consideración ética de que los animales son seres que sufren, gozan y establecen afectos».

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